Oscuridad,
indiscreción al demostrar tu imponencia.
Un destello de verdad,un sinfín de iniquidad
y la desgracia de su omnipresencia.
Un engaño cotidiano,ya casi todo huele quemado.
Conocemos de incapacidades ajenas,
ajenas a nosotros quienes no las padecemos.
Un mal gusto, desgarrador.
Como tu sombra pisoteada, de tantos cuerpos que te tocan.
Superficies ajenas a realidades
sustancialmente efímeras.
Suceptibilidades, rozes contracturados
y huellas.
Incógnitas,
liviandades,
ansiedad permanente,
solo parte de un círculo vicioso
contaminado y abollado.
Un mar de irregularidades,
desconfianza,
correr sin mirar, tropiezos.
Lo complejo del deseo,
un boomerang de personas sin rostro,
un nombre que te nombra al pasar,
un don juan de tus flaquezas.
Miradas asperas,
sonrisas frustradas.
Un carrusel donde vivos se trepan sobre esclavos.
Períodos angustiantes,
desvelos.
El mundo es rojo, solo la pasión lo mueve.
Vallas de tus pies a los míos,
de tu sonrisa a mi ombligo.
Respaldos cómodos, para subsistir al desamor.