9.3.08

Circo



No parecemos estar,
flotamos entre densidades no reconocidas,
perdemos el equilibrio,                                               
no conocemos de respuestas. 

El ciego es recurrente,                                                 
el sordo casi busca serlo,
ni hablemos del mudo,                                              
el miedo lo persigue, o la cobardía.

Viramos hacia otros rumbos, 
llenos de molestias.  
Permitimos liviandades,
callamos miserias,
dejamos ser,
multiplicar la peste
y sembrar miedo y desconfianza.                                                                                                                                                                        
Los escrúpulos se olvidan,
ya nadie sabe siquiera que son,
pregunten por corrupción en cambio.
Permitimos desaires,
solventamos desdichas,                               
susurramos preocupación 
sin siquiera pensar en actuar,
solo dejamos que alguien más lo sepa.

Suponemos verdades,
la insensatez esta presente.
Hablamos de ideales
que no sabemos poner en práctica.
Fantaseamos con vidas regias, 
irreales,
no sabemos de que va la cosa ni cuan ficticio es el pensamiento.


Nunca reconoceremos que somos animales amaestrados. Solo nos faltan las jaulas, las correas
y que algún público nos mire mientras hacemos piruetas.












6.3.08

Desdicha





La multitud esta vacía,
hay un hacinamiento de mentiras.
El pez vuela más alto que nunca,
el cienpies tiene tres patas
y las miradas no perciben nada concreto.
El suspiro es infinito,
tu consuelo es inaudible,
solo conocemos de efímeras situaciones.
Somos nadie en un mar de desdichas,
quienes somos donde nadie ve,
un tacto despreciado,
cuando la palabra es ruido
y las sonrisas son molestias.
Una voz en el teléfono
nos enseña de percepciones
aunque estas son para nosotros invisibles.
El consumido dedica su vida a no ser el único
y las simplezas son mudas.
Solos vamos y sufrimos,




La tierra se llena de corazones marchitos.